3 consejos para impulsar tu CONFIANZA
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"Cree que puedes y ya estarás a mitad de camino." — Theodore Roosevelt
Cuando te enfrentas a un gran desafío y el fracaso parece acechar en cada esquina, «simplemente sé más confiado» es ese tipo de consejo que resulta fácil de escuchar pero difícil de aplicar realmente. La confianza es la creencia de que eres capaz y valioso, combinada con el coraje que proviene de tener una seguridad razonable en tus propias habilidades — y está moldeada por una mezcla de factores: lo con lo que naciste, cómo te trataron mientras crecías, y las decisiones que tomas cuando las cosas se ponen difíciles. Esa última parte es la que realmente está bajo tu control, y ahí es donde entran estos tres consejos.
Consejo 1: La solución rápida
Para un impulso inmediato, algunos pequeños trucos funcionan de verdad: imagínate a ti mismo teniendo éxito antes de empezar una tarea difícil, pon música con graves profundos (se ha demostrado que promueve una sensación de poder), adopta una postura físicamente poderosa o simplemente date un discurso motivacional sincero. Ninguno de estos arregla el problema de fondo, pero son útiles para pasar los próximos cinco minutos.

Consejo 2: Cree que puedes mejorar
Piensa en cómo ves tus propias habilidades — ¿son fijas desde el nacimiento, o pueden crecer igual que un músculo crece con la práctica? Los psicólogos llaman a esta segunda visión mentalidad de crecimiento: la creencia de que tus habilidades y talentos pueden desarrollarse con el tiempo mediante el esfuerzo. Importa porque cambia cómo reaccionas cuando algo se pone difícil — en lugar de sentirte amenazado por un desafío, empiezas a verlo como una oportunidad para aprender. La neurociencia lo respalda: las personas que adoptan una mentalidad de crecimiento manejan mejor los contratiempos y acaban siendo más exitosas.

Consejo 3: Practica el fracaso
El fracaso es inevitable, pero también es una de las formas más fiables de aprender. J.K. Rowling y los Hermanos Wright acumularon una larga lista de rechazos e intentos fallidos antes de conseguir sus éxitos. Lo que diferencia a quienes finalmente tienen éxito no es evitar el fracaso — es que fracasan con regularidad y siguen adelante de todos modos, lo que les hace mejores para responder de forma constructiva: probar una estrategia diferente, pedir consejo a alguien y volver a levantarse. Así que toma el desafío que tienes frente a ti, acepta que los errores forman parte del proceso y sé amable contigo mismo cuando ocurran. Date ese discurso motivacional, ponte en pie y dale todo.

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